-Sr. Pasajero
-El Turco y el Austríaco

-El perro de Quique
-Desiderata
-El Año del Oso
-Memorias de un debut

- Sr. Pasajero...........................................................................................................................................
  ¡Bienvenido! Nos da mucho gusto tenerlo en nuestra casa.
En reciprocidad nosotros empeñaremos el máximo esfuerzo para que usted sienta que está en la suya. Incluso sufriendo los mismos problemas: Cortinas que se traban, duchas que dejan de funcionar en el momento que está esperando esa reconfortante lluvia que... nunca llega, piletas que se inundan, chicos que lloran, viejos que gruñen. Pero todos estos problemitas, se solucionan si ponemos un poquito de voluntad en cada uno de los actos que nos atañen. Por ejemplo, usted avisando de las fallas o necesidades, y nosotros solucionando los reclamos en la forma más urgente.Unos haciendo dormir a ese chico llorón que no deja descansar al resto de los pasajeros y otros comprendiendo al niño y a sus afligidos padres, porque mañana puede ser el suyo, no olvide que ingreso al hotel... en calidad de novio. A los padres de ese niño insoportables le recuerdo que para el casos de berrinches crónicos disponemos de tequila para verter en su mamadera (siempre nos dio buen resultado... incluso con los adultos). A esa dulce mamá, le ruego que le ponga limite al guanaco de su hijo... si quiere preservarlo. Que no raye las paredes, ni que haga inscripciones, ni que pinte. Tal vez en el próximo siglo sean unas llamativas pinturas rupestre, pero por el momento es un simple mamarracho...y por favor sepa disculpar ésta irreverente comparación, no quise ofender a la familia ... de los camélidos.
Al joven galán, le advierto que no se haga el piola delante de su novia preguntando "¿cuantas estrellas tiene el hotel?" si bien sabe que la única manera de darle estrellas a nuestro local es levantando el techo...y eso si no está nublado. No fanfarroneé a costa nuestra o prefiere que le recuerde, que anduvo antes preguntando precios... vamos entre ratones no nos pisemos la cola. De ultima si es muy vanidoso le explicamos que en algún momento el hotel fue categoría dos estrellas pero después del "Plan Cavallo" y el efecto tequila lo ha convertido en hotel categoría tres agujeros negros, en un todo de acuerdo con Stephen Hawkins y su teoría del Big Ban. Al Sr. trasnochador, si a usted... don Juan Madrugada le ruego que entre despaciosamente, ese solo de malambo y esa particular destreza de hacer ruido con los tacos, déjela para cuando tengamos alfombras. Evite hablar a gritos, con los portazos que da, nos enteramos cuando llega; piense que en otra habitación, está ese señor mayor, que desafió al paso de los años... haciendo trekking y ahora recién salidito de terapia intensiva necesita descansar para recuperarse. Si es coqueto, y quiere levantarse una mina con el brillo de sus zapatos, no los lustre con las toallas, ni les saque brillo con el cubrecamas; en todo caso le prestamos una franela que le dará mejor resultado. Usted - viejo Marcos Polo- sabe que en todo el planeta las habitaciones se desocupan a las 10 hs, entonces ¿porqué se encapricha en demorar la salida hasta el mediodía?... A nosotros su presencia no nos molesta (para entonces nos habremos acostumbrado) pero al pasajero que espera dos horas para ingresar a "su" habitación (reservada con dos meses de anticipación) no solo le molesta, sino que además lo pone loco, se ensaña con nosotros y lo peor es que todavía no le explicamos, que debe esperar un poco más, hasta terminar con la limpieza. Claro que si nos avisa con antelación podemos "arreglar" y hacer una excepción... aquí tampoco el dinero se gana trabajando. Cuando protesta y reclama a los gritos, recuerde que por una ley física que no la inventamos nosotros, está provocando una causa de acción y un efecto de reacción.A veces ésta tarda en llegar ... pero llega... aún el último día y muchas veces en la forma más insólita. Por ejemplo: en forma de taparrollo desprendido "accidentalmente" a media noche. En forma de mate cebado con hipoclorito de sodio concentrado. Y otras. ¿Vió, que tenía razón cuando le decía, que aquí, se iba a sentir como en su casa?. ¿Como ? ... ¡Que Ud huyó de su casa, para pasar un fin de semana diferente?? ¡Ah, no señor! ¡Eso que dice corre por su cuenta! Jamás insinuaría que usted es capaz de realizar miles de kilómetros estropeando su auto por infernales caminos de ripio, vadeando arroyos, cruzando medanos, barriendo nieve, trepando cerros... ¡solo para escapar de su esposa!. Por último a los amigos Chilenos les recuerdo por enésima vez que en El Calafate ya tenemos nafta sin plomo y por favor les pido que me llamen Pepe, simplemente Pepe, basta de "cabron", "gallo" y/o cualquier otro animal por domestico que fuera. Pepe
 
- El Turco y el Austríaco...........................................................................................................................
  Se dice que...
Cierta vez, "Nuno" y el "Turco" iban de viaje a Rio Gallegos. Por aquel entonces, uno de los propietarios de aquellos boliches de parada obligada andaba con aprietos económicos. El "Turco", sabedor de la situación, le comentó a "Nuno" su aflicción, primero porque él era uno de los principales proveedores y tenía en su haber algunas facturas impagas, y segundo por la amistad con el "Austríaco", dueño del boliche. Dualidad que lo ponía entre la espada y la pared: por un lado quería evitar que la deuda se abultara y por el otro no quería poner en compromiso a su cliente y amigo. Animado por "Nuno" decidió plantear la situación a su cliente y amigo. Es así que cuando llegaron al lugar, luego de la copa de rigor, el "Turco" solicitó al dueño hablar a solas, quien lo invitó a pasar a una pieza deshabitada. Allí el "Austríaco" le pintó el negro panorama y le pidió tiempo y disculpas. El "Turco" comprendió y aceptó la situación.
Acto seguido, salieron de la habitación para ingresar al salón ante la mirada intrigada de los concurrentes, pero, el "Austríaco", en súbita inspiración, palmeándolo al "Turco" le dijo:
"Así es ,"Turquito", ya sabes, si necesitas más dinero pedímelo con confianza... como ahora".
 
- El Perro de Quique..................................................................................................................................
  Se dice que...
En un parador, que bien puede ser el anterior, había un cachorro ovejero alemán que se estaba aquerenciando en el boliche y amigando con los parroquianos que visitaban el lugar; pero un día sucedió que el perro se dio un chapuzón en el arroyo y terminó el "baño" con un buen revolcón en el piso.
Así mugriento como estaba entró al salón donde se refrescaba un grupo de turistas; el perro, como a propósito, se acercó a ellos y empezó a sacudirse despidiendo una lluvia de barro ante la mirada de estupor de los visitantes y la vergüenza del bolichero. Justo en ese momento entró "Quique" y antes que dijera hola, el bolichero lo increpó:
- "¡Quique, por favor retirá tu perro que me está haciendo un desastre hermano!"
Y tomándolo de un brazo a "Quique" y de una oreja al perro los sacó afuera. Quique" que no salía del asombro le preguntó:
- ¡¿Pero qué te pasa?! ¡¿De qué perro me estás hablando?!
A lo que el bolichero, en voz baja, le confió:
- Quedate en el molde... mi perro ensució a un par de turistas y yo, como dueño, no puedo permitir eso!
Efectivamente con los turistas quedó como un duque.
 
- Desiderata (De nuestra casa)..............................................................................................................
  Apreciado huésped:
¡Gracias por elegir a "Cerro Cristal" como su morada. Es un honor hospedarlo en nuestra casa. Como es costumbre extremaremos los esfuerzos para satisfacer sus necesidades. Cualquier problema o reclamo razonable será escuchado atentamente y solucionado en forma breve. Si ese esfuerzo y voluntad no alcanza, con gran desazón lo dejaremos partir amigablemente con los mejores augurios para que encuentre la opción que satisfaga sus deseos. Si usted continua con la protesta, simplemente lo invitaremos a abandonar nuestra casa sin preámbulo alguno. Pero si usted no hace caso, porque no quiere, o no entiende el idioma e insiste en forma contumaz a los gritos, haciendo catarsis por otros problemas, fastidiando y convulsionando a otros pasajeros que se hospedan apaciblemente ...entonces nos obligará a recurrir a nuestro Ángel de la Guarda (un morocho robusto) quien en un idioma universal, que no requiere de palabras, le hará entender, lo que usted se ha empecinado en NO ENTENDER.
Ahora si... ¡Gracias por entender! La Gerencia.
 
- El Año del Oso (no es horóscopo chino)............................................................................................
  En razón de festejarse el primer aniversario de la incorporación de Mauricio Hernández (El Oso) al club de Paddle "Los Troncos", sus dueños (del club) Alberto y Cecilia le desean Feliz Aniversario, le agradecen sinceramente sus servicios y le auguran nuevos éxitos. Ellos especialmente quieren resaltar, más allá de su calidad profesional, su calidad como persona por su simpatía y humor. Y yo en agradecimiento a ese club que me nombró socio vitalicio en reciprocidad, le regalo estas anécdotas:
Todo se inició cuando un cliente de Alberto le encargó diseñar una cancha de Rugby, pero Alberto poco amante a los deportes se equivocó y diseñó una cancha de paddle. Cuando el dueño se da cuenta de la ca... capacidad ociosa que tenía le exige a su profesional que le dé una solución inmediata. Alberto lo soluciona comprando a su cliente la cancha. Pero bueno, hasta ese entonces estaba la infraestructura, faltaba el equipamiento. Decide no perder más tiempo y compra todos los elementos faltantes: raquetas, pelotas, redes, zapatillas, remeras, muñequeras, arcos y botines. Hoy, a tres años, todavía tiene los 4 arcos y algunos botines que poco a poco los va vendiendo. Así se fueron dando los inicios en el club, en principio lo administraban totalmente sus dueños, incluso arbitraban partidos y daban clases. Más de un torneo se definió por penales y en cuanto a las clases si bien no tenían prácticas eran al menos muy teóricas.
Recuerdo que una vez, Alberto le estaba explicando a un alumno como debía prepararse para recibir un smach:
- Cuando tires un globo corto, el enemigo... digo el contrario seguramente atacará con un smach, entonces debes estar atento para reaccionar rápido teniendo en cuenta que la pelota sale siempre en forma de V.
- ¿V corta o B larga?- pregunta el alumno, al que no mencionaremos para no ofender a su esposa Maria Marta de Roviralta.
- Este, ejem... bueno... - tartamudeó Alberto. Por suerte estaba Cecilia cerca quien terminó la explicación:
- Depende del sonido que emite la pelota, si es suave es v corta, si es fuerte y marcado entonces es b larga. Si el sonido es muy estruendoso sale en doble v.
Al ver que los chicos estaban más confundidos y el negocio se venía a pique deciden cambiar de instructor, compran el pase del entrenador Mauricio Hernández, entonces entrenador del club 0-15, que para entonces ya iba 0-40.
Se concreta el pase del "Oso" (así se lo llama cariñosamente en el ambiente del paddle, pero aún no se sabe si es por la garra que pone en cada partido o porque jugando al paddle es un verdadero animal!) Pocas personas sabían de la nueva adquisición del club, una de ellas era mi esposa. Un día llama por teléfono al club, la atiende Cecilia y se inicia el siguiente diálogo:
- ¡¡¡Rin-Rin!!! - (... digamos que esa es la campanilla del teléfono)
Atiende Cecilia y fingiendo una voz grabada dice:
- Ud. se ha comunicado con el afamado y exclusivo Club de Paddle Los Troncos, lamentablemente le comunicamos que hasta el próximo mes no quedan turnos disponibles; de todas maneras el club hará todo lo posible para darle cabida; entonces luego de la señal deje grabado las horas que necesita, preferencia de horario, su nombre y N° de teléfono. Muchas gracias. Bip-Bip-Bip.
Adriana, un poco desorientada, al reconocerle la voz le dice:
- ¡Hola Ceci! Soy Adriana.
Cecilia sorprendida le contesta:
- Ah!, eras vos nena, pensé que era un turista; hacemos esto hasta que compremos el contestador automático, disculpame ¿cómo andas?
- Bien y ustedes?
- La verdad que ahora bien... sobretodo desde que lo tenemos al "Oso".
- ¡¿El oso?!
- Sí, no sabías?
- No, que me hubiera imaginado... Un oso!!
- Ya hace una semana que lo tenemos.
- Que bueno... no lo puedo creer.
- Es que nadie lo puede creer.
- ¿Y ahora donde está?
- Aquí, en la cancha... rodeado de chicos.
- Me imagino la alegría de los mocosos.
- Sí, están felices.
- ¡Qué lindo! Esta tarde lo llevo a Danny para que lo vea.
- Si, cuando quieras, total está casi todo el día
- ¿Y donde come?
- Al mediodía aquí en la cancha.
- Debe ser una verdadera bestia comiendo.
- ¡Decímelo a mí!
- Ah... pero no es peligroso que ande suelto... digo, por los chicos.
- Pará nena, ¿de que me estás hablando?!
- ...Y del oso que compraste.
- No!, no compré ningún oso, te estaba hablando de Mauricio, Mauricio Hernández "El Oso".
- ¡Ahhhh... El oso!.
Con el tiempo "El Oso" no solo se ganó el cariño de los chicos, sino también de los grandes. Solo una vez cometió un pequeño deliz. Una pareja de primer nivel le había pedido un partido de entrenamiento con una pareja "dura". "El Oso" consiguió dos duros, pero media hora antes le falló uno y tenía que reemplazarlo. Como el estaba arbitrando le indicaba a Alberto: - llama a Juan, a Pedro, etc. Pero nadie podía, entonces le dio un listado de semiamargos. Cansado de llamar Alberto le dice: - Che Oso, ¿y si lo llamamos a "Juan de los Palotes"?
- No, a "Juan de los Palotes" llamalo cuando se te acabe la guía... es muy flojo.
"Juan de los Palotes"... estaba al lado de él, no lo había visto!
Porsupuesto "Juan de los Palotes" le retiró todos lo embajadores.
(Juan de los Palotes es el seudónimo utilizado para proteger de bromas y cargadas al verdadero protagonista Sr. Hugo Fernández alias "Pitufo")
Otra anécdota es aquella que se contó en un asado de elite, en donde cargando a los habitué , a uno de ellos -por lo bruto- el "Oso" lo bautizó "el doberman".
No faltó un estómago resfriado que comenzó a difundir a los cuatro vientos el apodo.
En el próximo asado, "El Oso" aprovecha la ocasión y de entrada le recrimina al supuesto estómago resfriado:
- Mirá, el sábado anterior estuvimos "jodiéndo", riéndonos un poco de nosotros mismos pero lamentablemente se que vos estuviste comentando las bromas afuera de la cancha. Es más, "Pirulo" se enteró que yo lo bauticé "Doberman" porque es un perro jugando. Y si vos no entendiste el motivo de los asados, son de camaradería para pasar un rato lindo divirtiéndonos, cargándonos nosotros mismos por el hecho de reírnos y no con el afán de burlarnos o agredirnos. No te olvides que yo tengo una responsabilidad como manager-organizador, pero también soy un ciudadano de este pueblo chico en donde nos conocemos todos y a cada rato nos encontramos en el supermercado, el kiosco. Entonces a raíz de esa comparación que se difundió por tu boca perdí a mi mejor amigo.
Entonces uno del grupo preguntó intrigado:
- ¡¿No me digas qué se enteró "Pirulo"?!
- No, se ofendió mi perro por la comparación!!!
(El nombre verdadero de "Pirulo" fue ocultado para que no se den cuenta de que "Pirulo" soy yo.-)._ Fin
 
- Memorias de un Debut.........................................................................................................................
  (No, no es lo que Uds. se imaginan... ¡chanchitos!,me refería a mi debut en mi nueva actividad de hotelero.)
Si se animan, pasen y vean:
En principio creí que esto de atender un hotel era más fácil que estar en un tablero diseñando un proyecto, pero me equivoqué: es más complicado aún. Desde el inicio comenzamos con el pie izquierdo. Según nuestros planes el hotel debía quedar totalmente terminado y listo para funcionar el miércoles... para habilitarlo la mañana del jueves, pero llegó ese día y faltaban más que detalles: las cortinas seguían trabadas, el frente no estaba pintado y además faltaban almohadas, veladores, llaves en algunas habitaciones, etc. etc.
Para colmo de males, la gente que supuestamente llegaba el jueves a la tarde comenzó a llegar a la mañana. Sin preverlo improvisamos un equipo comando de emergencia. Cuando llegaron los señores de la habitación N° 5 la "patrulla" corrió a robar los veladores de la habitación N° 7, mientras yo los demoraba en recepción "registrándolos". Cuando llegaron los de la nueve, se "robaron" almohadas de la ocho, y así sucesivamente fuimos pateando la pelota. Esperando que los elementos faltantes llegaran antes que los habitantes de las dos últimas habitaciones (que habían quedado prácticamente vacías!)
Después comenzaron los llamados y ¡todas las habitaciones quedaron reservadas!. Por la gran demanda, los llamados por más plazas continuaron y en principio contestaba con un rotundo no!... pero pasaban las horas y quienes habían solicitado reservas no llegaban, entonces empecé a dudar. Realmente no sabía que hacer, si cancelar unilateralmente las reservas o mantener una tensa y preocupante espera. Opte por lo último y de situación preocupante y tensa más tarde pasó a ser crítica. Mi socio ansioso por ver nuestro hotel completo, a cada rato repetía un : - ¿Y?
Mi respuesta era la misma:
- Están todas vendidas!
- Sí, pero no veo a nadie.
- Bueno, ejem... es que están reservadas.
- ¿Para quién?
- Para un grupo de gente de Chubut.
- ¿Y si no vienen? Mirá todos los que pasan por la calle desesperados porque no consiguen alojamiento.
- Es verdad, pero esperemos un rato más.
- Sí, pero son las nueve de la noche.
- Pero vienen de Chubut.
- Esta bien, si te parece.
Asumí la responsabilidad y el riesgo de quedar con habitaciones vacías en una localidad sin plazas.
Me quedé con ocho habitaciones reservadas hasta las 24 hs. a lo Macho! (machomenos). Eso sí, me comí todas las uñas y alguna que otra falange... Pero ¡Llegaron!
Ellos no entendieron mi entusiasta alegría al verlos, pero ustedes sí.
Después de un viaje agobiante y con algunos inconvenientes, llegó el grupo totalmente extenuado, muy seguros de que tenían sus habitaciones reservadas (¡si supieran!).
El grupo estaba compuesto por dos familias, pero a lo "Benvenutto": había bebés, adolescentes, niños, adultos, ancianos y dos apellidos Fester y Forners. Como llegaron muy cansados, el líder simplemente atinó a decir:
- Por favor, despierte al Sr. Lucio Fester a las 6:30 hs., a Ignacio Forners a las 7:00 hs., a Diana Forners a las 7:30 hs. y a Angeles Fester a las 9:00 hs.
Pobres ilusos los Fester y los Forners, pretender que un santiagueño los despierte a las 6:30 hs. Imagínense ustedes que si levantarme a las 11 de la madrugada es toda una lucha! ...que lo hiciera a las 6:30 era un imposible; pero me motivé pensando que podía adelantar la siesta para las 9:00 hs. Pero por temor a quedar dormido le pedí al resto de los Fester y Forners que me despertaran a las seis. De tan grandioso pelotón como al menos uno de ellos no iba recordar despertarme, así yo me aseguraba de cumplir con el jefe de la tribu.
Pero no fue necesario, de la preocupación no pude dormir en toda la noche. El problema lo tuve en el horario de toque de Diana. Perdón... ustedes se confunden amigos lectores: no me refería a que a determinada hora me toquetea una Srta. llamada Diana (¡Ojalá fuera así!) Tampoco quise decir que a esa hora anduve tocando a Diana... Diana Forner. Por favor! Ella es casada, toda una señora y yo también; o más bien soy casado aunque no se si soy un señor. En todo caso lo que quise decir es que cuando llegó la hora de despertar al Sr. de madrugada, me impedía un pequeño detalle: No sabía como se habían instalado en las cuatro habitaciones reservadas a las familias Fester y Forners. De eso me di cuenta a las 5:30 hs., un poco tarde para preguntarles... aunque a tiempo para imaginar una solución.
Lo primero que se me ocurrió fue espiar a hurtadillas por las ventanas, pero ¿qué hubiese pasado si al azar era sorprendido mirando por la ventana de Doña María Forners de 74 años? Seguro que se me habría confundido con un ladronzuelo y el grito de ¡Ladrón! ¡Ladrón! habría despertado al resto.
¿Y si la habitación era la de Diana Forners? ¿Qué habría pasado si, al momento de mirar, me sorprendía su marido? Por empezar hubiese comprometido a esa Sra., me imaginé los gritos de Don Ignacio recriminándole a ella:
- ¡Ajá! ¡Con razón querías venir a éste hotelucho! - Por suerte fue todo imaginación
Y ya que estaba me imaginé que habría pasado si por casualidad me sorprendían mirando la habitación donde estaban las adolescentes Marisel y Angeles (Fester y Forners porsupuesto!) Sus padres, ¿hubiesen creído la verdad? No, claro que no!
- Vouyer! ¡Violador! - hubiese sido su respuesta. Hasta me imaginé el título de La Opinión Austral en la sección policial:
" HOMBRE MUERTO PISOTEADO POR UNA FAMILIA"
Me di por vencido, la idea de espiar no era nada alentadora. No me quedaba otra que golpear puerta por puerta.
Las habitaciones eran las N° 8, 9, 10 y 11. Empecé por la N° 8:- ¡Toc! ¡Toc! (dos golpecitos leves) ¡¿Quién apareció?! Don Alejandro de 81 años, para disimular le entregué un ejemplar de diario. Continué con la N° 9, allí estaban las chicas; cuando me abrió la puerta una de ellas, me miró con cara de posaderas, pero cuando le dije que había llamado un joven de Chubut para decirle cuanto la amaba su expresión cambió, zafé! Continué con la N° 10, allí estaban los Forners ¡¿explicación?! Ninguna. Elegí el truco del diario, pero cambiado por "mi" libro. Quedaron chochos!! Es más, cuando cerraron la puerta alcancé a oír que le decía a su Sra:
- ¡Jamás encontré un muchacho impertinente como éste! - y cerró la puerta violentamente... tal vez por el apuro de leerlo, lo que si me di cuenta es que eran un poco descuidados, a mi libro lo guardaban en el cesto de la basura!
Adivinen, ¿Quién estaba en la N° 11? ¡Sí! Acertaron, Don Lucio, pero en mi desesperación por saber donde estaba había perdido la noción del tiempo y lo desperté a las 5:30 hs., una hora antes de lo previsto!
¡Así de complicada es la vida de un hotelero!
Para el día siguiente estuve preparado, sabía perfectamente en que habitación estaba cada uno de los Fester y Forners. El único problema fue que invertí los horarios de desayuno: a las chicas las levanté a la madrugada (bueno... mejor dicho o escrito) las desperté temprano; y a los viejos tarde, tardísimo. Para ganar confianza comencé a llamarlos por sus nombres de pila.
- ¡Hola Marisel!
- Soy Angeles.
- ¡¿Cómo le va Sra. Diana?!
- Se equivoca joven, soy María.
No pegaba una ni de casualidad!!
¿Cómo hará Nahuel con tantas habitaciones?
Para colmo la mayoría son extranjeros, pero claro el gordo es bilingüe: habla castellano y boludeces... y estas son universales ¡Con tal de hablar pavadas mi amigo es capaz de aprender hebreo!
¡Y claro que es importante! Uds. tienen idea de lo que es para un monolingüe (esa no la sabían ¿no?!) tratar de entender a un japonés hablando en su idioma. Haber, que quiere decir:
- Itutu osuno komini ukelele.
- ¿Cómo?
- Jiutsu ekeko takata mizuto.
- ¿Perdón?
- Iús pi kingliss?
- ¡Bah!, estamos en lo mismo. ¿No probó con aprender castellano?
- ¡Sayonara!
- Tu abuela!
- ¡Sori! ¡Gud vai! ¡Tenquiu!
- Pero porque no te haces un harakiri con una enema! ¡Que me venís a insultar japonés ignorante, que culpa tengo yo que vos no sepas castellano!
- ¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- ¡Hola!
- Sí, ¿con el hotel Carlitos?
- No, equivocado. Ud. se ha comunic... con...
- ¡Clic! ¡Tuuuuuu!
- ¡Me cortó la P... madre!
- ¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- Hotel... Carlitos, Buenas noches!
- ¡Uy! Perdón... quise comunicarme con el Cerro Cristal. Disculpe, adiós.
¡Clic! ¡Tuuuuuu!
- ¿Hola? ¡Hola! me cortó la re..... madre!
- ¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- ¡Hotel Cerro Cristal, ex Carlitos! Tenemos plazas. Buenos días.
- ¿Pepe? Soy Cecilia, nene! ¡Cómo estás eh! ¡Sos un león vendiendo durax!
(Ah, no! ¡Encima me carga la muy guacha!)
- ¡Cecilia! Eras vos! Lo que pasa que hay tantos llamados! (y otras tantas confusiones!)
- ¿Querés jugar ahora?
- No, no puedo, estoy de recepcionista.
- ¿Y a la tarde?
- No, estoy de jardinero.
- Bueno... a la noche?
- Imposible, entro de sereno.
- Bueno, no importa ¡Clic!
- ¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- Hotel Cerro Cristal, ex Carlitos. Buenos días!
- ¿Pepe? Soy Mauro, cómo te vá?
- Hola Oso! ¿qué decís?
- Te llamo porque tengo un cuarto!
- Me lo decís a mí que tengo catorce! ¡Y vacíos!
Catorce habitaciones hay en ésta casa,
catorce habitaciones y ninguna flor,
a nuestros clientes, Sr. ¿Qué les pasa?
¿les asusta el precio? ¿Odian el confort?.
Las deudas pendientes de tristeza agobian,
¡Dan una tristeza los magros ingresos!
catorce habitaciones y ninguna flor!
- Pepe ¿qué decís? ¿estás bien?!
- Sí, estoy bien Oso; quiero jugar pero no puedo ni debo.
- Bueno, no importa ¡Un abrazo! Chau!
¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- Hotel Cerro Cristal, ex Carlitos. Calefacción central, habitaciones alfombradas, traslado de pasajeros desde hall de ingreso hasta habitaciones a cococho... a upa... a caballito... ¡en el hombro, bah!
- Pepe, soy Alberto. Te llamaba...
- Si, ya sé, para jugar al paddle.
- Sí, ¿Cómo sabías?!
- Llamó Cecilia, el Oso, Nico, Zafarrancho...
- Bueno no importa, gracias.
- De nada e igualmente... (por las dudas!!)
- ¡Rin!... ¡Rin!... ¡Rin!...
- Hotel Cerro Cristal, ex Carlitos; habla Pepe y no quiero jugar al paddle. Buenos días!
- Perdone Ud. mister, no quería hablar con psiquiátrico; mi quería comunicarse con hotel Cerro Cristal. Sory y que se mejore!

Otro problema se suscita a la noche, a la hora que supuestamente uno podría dormitar un poco porque según el orden del día los pasajeros comenzarían a levantarse a partir de las siete de la mañana. A la una, luego de un total silencio y nada de movimiento, uno se recuesta; por el cansancio inmediatamente queda dormido. A la media hora unos golpes en la puerta ¿Quiénes son?! Unos mochileros que no se decidieron a alojarse por una diferencia de $ 5.- y optaron por un lugar en donde las sabanas, frazadas, jabón, desayuno y otras yerbas las cobran aparte. A las 3 de la mañana me despierta la española de la habitación N° 7 para decirme que tiene frío y que por favor aumente la temperatura de calefacción. A las 4 la española me despierta por un vaso de jugo. A las 5 de la mañana otra vez me despierta para decirme que está sofocada y ahora pide que baje la temperatura. A las 6, pide que a las 7 la "coja" un taxi. A las 7 en punto la misma española reclama porqué aún no lo ha cojido el taxi. Entonces uno no aguanta más y se ve en la obligación de decirle: - Mirá gallega, si no te "coje" el taxi, lo voy a hacer yo personalmente ¡Entendiste!? ¡Pero... sin auto!... y espero que digas ¡Vale!
Ahora, ustedes perdonen pero debo terminar aquí ésta historieta... acaban de registrarse dos familias numerosas, los Berstein y los Goldstain...
Ah! Pero ésta vez... no me cagan! Fin. Pepe
 
   

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:: Tel/Fax: (54) (02902) 491088 -
E-mail: cerrocristalhotel@cotecal.com.ar
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